El Mazda 3 ha sido, es y será uno de los pilares principales de la marca japonesa. Este nuevo Mazda 3 de cuarta generación sigue manteniendo el mismo chasis que la anterior generación, pero en la marca aseguran que se ha reforzado y ahora es aún más rígido. Este nuevo Mazda 3 es 1cm más corto, quedándose en 4,46m de largo, de ancho se mantiene igual, con 1,79m y donde más ha sufrido cambios es en su altura que reduce 3cm quedándose en 1,43m.

Se ofrece en tres acabados: Origin, Evolution y Zenith pudiéndose asociar a  un motor diésel de 116cv y a dos motores gasolina de 2 litros, atmosféricos y de 4 cilindros con 122 y 180cv de potencia, a la vieja escuela, pero eso sí, todos ellos con la tecnología Skyactiv que mejora el rendimiento del motor, las emisiones y consumos. Por primera vez en Mazda, han introducido una microhibridación en sus motores de gasolina para mejorar el empuje y así conseguir la etiqueta ECO con el fin de poder adentrarnos en las grandes ciudades sin prácticamente restricciones. Estos dos motores de gasolina se pueden asociar a cajas de cambios manuales de 6 velocidades o automáticas de tipo convertidor de par. En el caso del diésel únicamente puede ser manual y en el caso de nuevo motor Skyactiv X de 180cv, puede escogerse con tracción a las cuatro ruedas. Por cierto este motor de Skyactiv X se trata del primer motor de gasolina del mundo con encendido por compresión que mejora las prestaciones del motor y asegura tener unos consumos como los de un diésel.

El diseño exterior del Mazda 3 es muy agresivo y poco común en los rivales de su segmento, y es que se introduce en él la última actualización del diseño Kodo, aunque más que un diseño se trata de una filosofía, la cual en Mazda denominan como el alma del movimiento. Por eso en este Mazda 3 encontramos un diseño distinto a lo que se estila en la mayoría de sus rivales más directos. En el frontal destaca su enorme parrilla en forma de ala que se une a unos faros delanteros pequeños y afilados. Dentro de la gran parrilla se encuentra el logo de Mazda, dando sensación de que dicha insignia está flotando por ella. El capó es grande y en él destacan dos líneas fluidas y bien marcadas a los laterales que llegan hasta el paragolpes delantero. En el lateral lo que más llama la atención es la suave y pronunciada caída del techo, que le da un aire coupe, vamos lo que más se estila últimamente. También vemos que en las puertas no existen líneas de tensión pronunciadas y que las ventanas son pequeñas para aportarle un aire más dinámico a este Mazda 3. Las llantas en este caso son de 18” ya que nuestra unidad cuenta con el acabado más alto (Zenith). En la trasera encontramos una luneta muy tumbada para conseguir ese efecto coupe y notamos como el coche da la impresión de ser ancho y bajito, y que gracias a unos faros en disposición vertical, pequeños y afilados, el conjunto da una sensación de deportividad muy alta. En el parachoques cuenta con un difusor en negro piano, en el cual vemos como salen dos salidas de escape a los laterales que le quedan genial. El spoiler del techo tiene una gran superficie y está forrado en negro piano, que sin duda le queda genial, aunque tiene el hándicap de que se araña con facilidad.

Nuestra unidad del Mazda 3 cuenta con el acabado más alto (Zenith) y con el motor 2.0 Skyactiv G de 122cv asociado al cambio manual de 6 velocidades. El color de nuestra unidad es el más caro, pero sin duda el más llamativo y sofisticado, el Soul Red Crystal.

En el interior del Mazda 3 se respira un aire muy premium, gracias al empleo de materiales de una excelente calidad, y de un diseño que sin ser el más llamativo del segmento, es un diseño que es muy agradable y funcional para todos los públicos. Nuestra unidad además cuenta con el paquete Black, que nos incluye tapicería en cuero negro con calefacción para los asientos delanteros y ajuste eléctrico del asiento y memoria para dos personas el asiento del conductor. Mazda ha cuidado todos los detalles del nuevo Mazda 3, y es que la filosofía Jinba-Ittai está muy presente en este 3, gracias a que toda la botonería se encuentra muy a mano del conductor y nunca tendremos que forzar el cuerpo para llegar a ningún mando. El sistema de infoentretenimiento está colocado en una zona muy alta y es de tipo flotante. Sus gráficos son intuitivos y la calidad de imagen perfecta. Incluye Apple Car Play y Android Auto, cámaras de 360 grados, en la que debemos destacar la buena calidad de imagen, y varios menús donde hasta podremos ver un gráfico sobre la propulsión de este vehículo ayudado del pequeño motor eléctrico. Esta pantalla únicamente puede manejarse a través de los mandos que encontramos en la consola central, debido a que no es táctil, algo que se agradece ya que te adaptas en muy poco tiempo a ello y encima ayuda a no distraernos tanto en carretera y a no ensuciar la pantalla con nuestros dedos.

El volante tiene un diámetro algo más grande que el de cualquier otro vehículo, pero es completamente redondo y tiene un tacto muy agradable. La instrumentación es clara y siempre, contando con una pantalla central digital, en la que se ve el velocímetro y por la que podremos ir moviéndonos para ver los diferentes menús. Por encima del volante encontramos un Head-Up Display proyectado directamente en el cristal, que nos informa de la velocidad en digital, ayudas a la conducción y guiado del mapa entre otros.

Una de las cosas que más llaman la atención de este Mazda 3, es el sistema de sonido Bose que incluye completamente de serie este Mazda con el acabado Zenith. Y es que se trata de un sistema de sonido con 11 altavoces y un subwoofer ubicado en el maletero, que ofrece una calidad de sonido excelente.

En las plazas traseras también encontramos muy buenas calidades, tanto en puertas como en la banqueta, forrada en cuero negro, como en las plazas delanteras, gracias al paquete Black. El acceso a ellas, es correcto, pero debemos de tener cuidado al introducir la cabeza debido a la caída del techo. Dentro el espacio es correcto en los asientos de los laterales, reservando la plaza central para un niño o adulto de tamaño mediano, ya que es una plaza algo estrecha y dura, debido al apoyabrazos central y a que el túnel de transmisión es abultado, ya que este Mazda 3 con el motor de 180cv puede optarse por una tracción a las 4 ruedas. Las ventanas al ser algo pequeñas y tener una línea de cintura tan alta, notamos que se pierde visibilidad en las plazas traseras y son algo más agobiantes que las de otros modelos de su segmento, pero que sin duda no es tan exagerado como lo podría llegar a ser en un Toyota CH-R. En estas plazas traseras echamos en falta salidas de aire y algún que otro puerto USB para que las personas que viajen en ellas puedan cargar el móvil.

El maletero del Mazda 3 pierde algo de capacidad en comparación con la generación anterior, y es que pasamos de tener 364 litros a 358 litros, siendo uno de los más pequeños de su segmento, aunque nosotros opinamos que con esta capacidad, nos podríamos ir de sobra 4 personas en un viaje largo. La boca de carga es ancha, lo que favorece a la introducción de bultos grandes, aunque se encuentra en una posición muy alta y con mucho escalón con el piso del maletero. Debajo del piso encontramos el subwoofer del sistema de sonido Bose, y abatiendo los asientos llegamos a los 1026 litros y el piso se queda completamente plano.

A la hora de ponernos a los mandos del nuevo Mazda 3, percibimos que un coche cómodo y que tiene un punto picante a la hora de conducirlo. Esto se debe al gran empeño que pone Mazda en su gama de vehículos en el apartado dinámico, con un dirección con un tarado y dureza del volante perfecto, un cambio de marchas (en este caso manual de 6 velocidades) que tiene un tacto exquisito, gracias a una palanca pequeña situada cerca del volante y con unos pasos entre marcha y marcha precisos y mecánicos. También hay que destacar el gran trabajo que han realizado en el chasis, se nota rígido y las suspensiones, sin ser ni muy duras ni muy blandas, hacen que el coche no balance en curva y se sienta ágil por carreteras secundarias trazando curvas, y es que el Torque Vectoring Control Plus que estrena este Mazda 3, hace que el paso por curva sea excelente. Este sistema actúa frenando las ruedas interiores a la curva, para que el coche entre en ellas sin nada de subviraje. El motor que probamos en este caso, es el 2.0 Skyactiv G de 122cv asociado al cambio manual de 6 relaciones (podría asociarse a un cambio automático de 6 velocidades de tipo convertidor de par) tiene un empuje correcto, pero sin llegar a ser un motor que en alguna parte del cuentarrevoluciones de sensación de gran empuje. Esto se debe a que Mazda, tacha por completo el DownSizing, montando en sus vehículo motores de alta cilindrada, con la tecnología Skyactiv que mejora el rendimiento del motor, los consumos y la eficiencia. En el caso de los gasolina, todos ellos son atmosféricos, a la vieja escuela, mientras que en los diésel son turbo. Nuestro motor de 122cv nos ofrece un par máximo de 213Nm, que los alcanza a las 4.000rpm y los 122cv a las 6.000rpm. Es un motor progresivo y al cual le gusta jugar en su zona más alta de revoluciones, aunque hemos de aclarar que pasadas las 2.000rpm el coche anda correctamente. Debido a que el coche nos pide movernos en una zona de revoluciones algo más alta que en un motor turbo, nos tocara tirar mucho de su cambio manual, que como os decía anteriormente tiene un tacto delicioso, pero por el contrario tiene un escalonamiento mecánico algo largo, lo que hace que se vea algo perjudicado en recuperaciones.

Este motor además cuenta con la tecnología M Hybrid de Mazda, la cual incluye un motor eléctrico de 24V, que ayuda a las salidas y empuje en las pendientes más pronunciadas, aunque realmente queremos aclarar que no se nota a la hora de conducirlo y que es como si lleváramos un coche de gasolina convencional. Gracias a ello conseguimos la etiqueta ECO, con la cual podremos pasar al centro de las grandes ciudades sin restricción. Otros de los sistemas con los que cuenta este motor, es con la desconexión de 2 cilindros a la hora de solicitarle poco empuje al vehículo o a la hora de ir a velocidades constantes. El consumo de este motor ronda los 7-7.3 litros, lo que no está nada mal, contando con que es un motor grande y de aspiración atmosférica.

Respecto a ayudas a la conducción, nuestro Mazda 3 equipa muchísimas, gracias al paquete Safety, que tiene un precio de 1000 euros, pero que merece la pena de equipar. Encontramos cámaras de 360 grados, sensores de aparcamiento, detector de fatiga, Head Up Display, aviso de ángulo muerto, aviso del cambio involuntario de carril con corrección de volante, control crucero adaptativo, detector de señales de tráfico, aviso de precolisión con frenada de emergencia…

En el apartado de las luces nuestro Mazda 3 cuenta con faros full led tanto delanteros como traseros. Los faros delanteros incluyen la función de luz larga automática adaptativa, activando las largas solo por las zonas donde no detecta coches para no perder campo de visión. Este coche no tiene ni una bombilla ni en el interior, por lo que Mazda ha realizado un gran trabajo. Nuestra unidad del Mazda 3 con el acabado Zenith, el color Soul Red Crystal, el pack black y el pack safety que nos incluye el aviso de fatiga, cámara 360 grados, detector de trafico trasero con frenada, entre otros tiene un precio de tarifa de unos 29.000 euros.

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